Educación no formal para brindar conocimiento en materia de regulación de mercados
El concepto de "colegio invisible" tiene sus raíces en la historia de la ciencia y la filosofía, donde comunidades de grandes pensadores y científicos compartían ideas y conocimientos a través de correspondencia y encuentros informales, sin importar las barreras geográficas e institucionales.
Estos "colegios" promovían el intercambio de ideas y el avance del conocimiento de manera colaborativa y descentralizada.
La idea central del colegio invisible reside en la creación de un espacio abierto, sin las rigideces de las instituciones tradicionales, donde la colaboración y el intercambio de ideas fluyen libremente.
Se busca democratizar el acceso al conocimiento y fomentar el pensamiento crítico, permitiendo que individuos de diversas procedencias se unan para explorar y comprender temas complejos.
Siguiendo el espíritu de los colegios invisibles, nuestro Colegio se erige como una plataforma dedicada a la educación y el debate en el ámbito del derecho de la competencia, el antitrust y el derecho de mercados.
Fundado por Mauricio Velandia, busca crear un espacio abierto y accesible para profesionales, estudiantes y cualquier persona interesada en comprender las complejidades de la regulación de los mercados.
Nuestro objetivo es ofrecer una educación de calidad, basada en el análisis crítico y la discusión abierta de las ideas. Creemos en la importancia de democratizar el acceso al conocimiento y en fomentar la colaboración entre individuos de diferentes disciplinas y perspectivas.
Buscamos construir una comunidad donde se puedan explorar los desafíos y oportunidades que presenta la regulación de los mercados en el siglo XXI.
Nuestra Visión: Democratizar el saber jurídico y de mercados global.
Este proyecto no nace de la nada. Más de seis años de dedicación han cimentado nuestro contenido, alcanzando más de 46.000 visualizaciones y formando a más de 1.800 estudiantes. Hemos forjado una comunidad que, aunque gestada sin los cánones tradicionales, ostenta una legitimidad innegable.
Hoy, simplemente, dotamos de estructura y un nombre formal a lo que ya era una consolidada realidad educativa